+56 (44) 369 4504
secretaria@parroquiasannicolas.cl

HISTORIA

La historia de la Parroquia San Nicolás de Tolentino de Hijuelas hunde sus raíces en el siglo XVIII y forma parte de la memoria religiosa y comunitaria de este territorio desde hace más de dos siglos y medio.

Los antecedentes documentales permiten afirmar que la parroquia existía ya en el año 1744, cuando era conocida como Parroquia de Purutún o San Nicolás de Purutún. Una fuente eclesiástica publicada a fines del siglo XIX da cuenta de un documento fechado el 8 de febrero de 1744 relacionado con la iglesia parroquial, mientras que en 1774 el obispo Manuel de Alday la incluyó entre las parroquias existentes bajo el nombre de Purutún.

Su importancia en la organización eclesial de la zona queda también reflejada en el hecho de que, en enero de 1809, de su territorio fue desmembrada la nueva Parroquia de Puchuncaví. San Nicolás de Purutún era, por tanto, una comunidad ya consolidada antes de que comenzara el siglo XIX.

Un momento decisivo en su historia se produjo en 1853, cuando la parroquia fue trasladada a Las Hijuelas, vinculando definitivamente su vida pastoral con la localidad que hoy conocemos. Algunas décadas más tarde, el 28 de noviembre de 1882, fueron aprobados los planos para la construcción de una nueva iglesia. Posteriormente, el 20 de noviembre de 1890, el arzobispo de Santiago, monseñor Mariano Casanova, dispuso que la parroquia llevara el nombre de San Nicolás.

La comunidad parroquial debió enfrentar una de las etapas más difíciles de su historia con el terremoto del 16 de agosto de 1906. El violento sismo que afectó a gran parte de la zona central de Chile provocó el derrumbe del templo parroquial. A pesar de esta pérdida, la comunidad continuó adelante, manteniendo viva su fe y reconstruyendo progresivamente su vida eclesial.

A lo largo del siglo XX, la devoción a San Nicolás de Tolentino fue adquiriendo una expresión profundamente vinculada a la identidad religiosa y campesina de Hijuelas. La fiesta del santo, celebrada cada 10 de septiembre, llegó a convertirse en una importante manifestación de religiosidad popular, con procesiones, altares, bailes religiosos y la tradicional bendición y distribución del llamado “pan de San Nicolás”. La relevancia cultural de esta celebración fue tal que en 1960 el investigador chileno Juan Uribe Echevarría dedicó un estudio específico a la fiesta de San Nicolás de Tolentino en Hijuelas.

La vida de la parroquia también se expresó en distintas formas de organización comunitaria y religiosidad popular. Entre ellas se encuentra el Baile Chino San Nicolás de Los Laureles, surgido el 10 de septiembre de 1968, testimonio de una tradición que une fe, cultura e identidad local.

Otro capítulo importante comenzó durante el ministerio del padre Ferruccio Busson Guarniero. Bajo su impulso tomó forma un proyecto largamente anhelado por la comunidad: ofrecer a las familias de Hijuelas una educación inspirada en los valores cristianos. Así, en 1984 nació el Colegio Parroquial San Nicolás, estrechamente unido desde sus orígenes a la misión evangelizadora de la parroquia.

En 1997 se inició una nueva etapa pastoral con la llegada de la Congregación de los Sagrados Estigmas de Nuestro Señor Jesucristo, los Padres Estigmatinos. El 4 de enero de ese año, el padre Miguel Ángel Ferrari Torres asumió la Parroquia San Nicolás de Tolentino, dando continuidad a una extensa labor pastoral que comprendía no solo el templo parroquial, sino también numerosas capillas, centros de atención pastoral, el cementerio parroquial y el Colegio San Nicolás.

Durante casi tres décadas, los Padres Estigmatinos acompañaron la vida pastoral de la comunidad, sosteniendo la misión evangelizadora de la parroquia y dando continuidad a las distintas obras vinculadas a ella. Esta etapa concluyó el 30 de septiembre de 2026, fecha en que la Congregación de los Sagrados Estigmas dejó la conducción pastoral de la parroquia.

Posteriormente comenzó una nueva etapa en la historia de San Nicolás de Tolentino, al asumir como párroco el Pbro. José Ulloa Araya, sacerdote diocesano, dando continuidad a la misión pastoral de una comunidad con más de dos siglos y medio de historia.

Desde sus antiguos orígenes en Purutún hasta su actual presencia en el corazón de Hijuelas, la historia de San Nicolás de Tolentino ha estado marcada por la fe de generaciones de hombres y mujeres que han construido comunidad, celebrado los sacramentos, transmitido sus tradiciones y buscado responder a las necesidades de cada época.

Hoy, la Parroquia San Nicolás de Tolentino continúa escribiendo esta historia. Heredera de una presencia documentada desde 1744 y renovada en cada generación, permanece llamada a ser lugar de encuentro, oración, servicio y evangelización, conservando con gratitud la memoria de quienes la precedieron y mirando con esperanza los desafíos del presente y del futuro.